Nuevos horizontes

 

Acostumbro a vivir los comienzos en septiembre. Tengo vértigo, como en otras ocasiones. Sin embargo :

También siento que estoy desarrollando una postura de fonambulista que me hace sentir increíblemente liviana. Tanta altura me aterriza en el presente. 

Ese que estoy aprendiendo a vivir, a pesar de todo. 

Mi naturaleza optimista me dice que estoy construyendo la vida que quiero vivir, empezando por los cimientos. Aunque eso suponga destruir el mundo tal y como lo conocía. 


Y seguimos !





Yo como el problema y mi solución

- Póngame en contexto señorita.

- Con gusto:

Educada en la complacencia y las cosas bien hechas.

- Sigo y le actualizo :

 Hay detonantes que me han ido despojando de mis quehaceres. Laboralmente atravieso un doloroso duelo que siento me liberará pronto.

 Mi mayor fuerza reside a mi lado: la felicidad más tangible que he podido sentir. “Su risa me hace libre, me pone alas” .




Feliz

 



Doy gracias a las circunstancias por permitirme pasar página y quitarme el yugo de la melancolía.  Y también me doy gracias, por dejarme vivir la aventura de la maternidad: tan naturalmente feliz!!

Es lo mejor que me ha pasado en la vida !

Actualidades

 


La sabiduría popular afirma que : para querer a los demás, primero hay que quererse a uno mismo. 

En mis días, siempre quería mucho , intensamente. Y cuanto más quería, más me olvidaba de mi. 

Sin embargo: cuando comenzaste a existir algo muy diferente ocurrió en mi. Una superpotencia impulsó al motor que necesitaba. Con una fuerza inconmensurable,   arrollé con todo lo ajeno a mi felicidad para poder darte la tuya. Me convirtió en la persona que quería ver reflejada en tus ojos. 

Así que cuanto más te quiero, más me quiero también a mi.  



Una torta de realidad

 


Acostumbraba a priorizar los problemas ajenos, asumiéndolos como misión propia. 

Era miércoles tarde, y algo cambió!





Surfeando el duelo

 




Escuché con atención su aprendizaje. Ella se rompió de dolor hace años y todavía lo sentía como reciente. Convive con el eterno sentimiento de querer abrazar a su hijo. Me contó que con su ausencia apareció el silencio. La respiración contenida de quien sabía de su sinconsuelo; la evasión de esa conversación para no hurgar en la herida. 

Resulta paradójico el pensar que, aquello que más te duele es justamente lo que más necesitas. Hablar de él era sentir que volvía a estar vivo. Recordarle en compañía era como reencontrarse todos en aquellos momentos vividos.  

En definitiva: Vivir el dolor con la alegría del recuerdo.

Evitando un pensamiento

 



¿Me preguntas qué significa para mí la adultez?


    La plena consciencia de que el mal no es ajeno, que habita en el mundo, y en mí. El despertar tras saber que tú también, y digo también incluyendo a todos; también morirás. La percepción de que pasa el tiempo rápido. La vida se me escapa entre obligaciones y anticipos de una realidad que no ha llegado.

*

Ojalá tener esa mentalidad de niña para disfrutar detenidamente del tiempo. Al lado de las personas que tanto quiero y que sé que , algún día, pronto o tarde se van a ir. 

Ojalá que tarde, muy tarde. Al cosmos se lo pido.